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La ví... Estaba dormida. Tumbada en su cama con el pelo suelto enmarcando su rostro angelical. Algo empezó a latir en mi... No sabía que era. De repente, sentí, un ataque de irrefrenable pasión hacia aquella desconocida que yacía en su lecho, soñando feliz, ajena a su entorno.
Me acerqué, silenciosamente, observándola dormir confortablemente, en paz... Sentí envidia... envidia de la placidez de su sueño, de un descanso que parecía eterno, algo que yo anhelaba con todas mis ansias y que parecía fuera de mi alcance.
La envidia desapareció pronto para dar paso al deseo. Deseé besar sus suaves labios rosados y relajados, acariciar su aterciopelada piel, sentir el calor de su cuerpo y de sus curvas apretarse contra el mio,... El latido se intensificó,...
Acerqué mi rostro al suyo hasta sentir su cálido aliento en mi cara, y inspiré... Percibí el aroma de su piel, y quedé repentinamente extasiado por la dulzura que emanaba de la joven. Aquella fragancia tan sublime se apoderó de mí, agitando mis sentidos y nublándome la vista. Me sentía como si acabara de descubrir cómo olía la más bella flor del Paraíso. Mi interior se inflamó con la fuerza del mismísimo infierno, ante la intensidad de aquel incomparable aroma.
Me deleité con su esencia, acercando mi nariz a su cabello, que se extendía como un abanico por la almohada.
Acerqué mi mano a su rostro, y acaricié aquella piel con la suavidad de una pluma. Mis labios rozaron los suyos livianamente y una descarga eléctrica recorrió mi cuerpo de arriba a abajo. El latido se volvió insoportable...
Miré de nuevo el rostro de la joven, que sonreía convencida de que aquellas sensaciones formaban parte del hermoso sueño que embriagaba su mente.
Mis labios de mármol se depositaron suavemente sobre la tersa piel de su cuello, sintiendo el contraste de su tacto con la calidez que desprendía el cuerpo de ella. Un ligero estremecimiento recorrió su cuerpo...
Entonces mis dientes bajaron, y mis agudos caninos mancillaron la virginal piel de su cuello, abriéndose camino sin piedad. Ella se agitó, gimiendo levemente, paralizada y muda por mi mortal abrazo. Mi cuerpo reaccionó sujetándola con firmeza mientras mis colmillos penetraban la carne hasta que brotó la sangre.
Se derramó por la comisura de mis labios, llenándome la boca. Sentía aquel líquido caliente y ligeramente espeso deslizarse por mi garganta y una oleada de placer me invadió. Saboreé con fruición aquel exquisito caldo que manaba sin cesar de aquella improvisada fuente, cuyo único objetivo parecía ser satisfacerme.
Tragué... una y otra vez... sintiendo un golpe de placer cada vez que sentía aquel dulce sabor metálico acariciar mi lengua y llenar mi boca. El latido que sentía en mi interior aumentó de intensidad, sólo que ahora se había fundido con el latido del corazón de la joven. Aquel corazón que latía apresuradamente alarmado. Que era inconsciente de que con cada nuevo latido, facilitaba la salida de aquel rojizo oro líquido que yo recogía con avidez.
El ritmo fué decreciendo... Sentí como aquella vida se iba apagando mientras entraba en mí sin remedio. El latido se fué haciendo cada vez más tenue... mientras yo recogía las últimas emanaciones de vida que abandonaban su cuerpo.
Finalmente... se paró...
Todavía agitado, separé mis labios de su cuello y la miré. Ella me devolvió una mirada vacía que me atravesó,... una mirada que no miraba. Desencadené su cuerpo de la atadura de mis brazos y contemplé aquel cuerpo ahora sin vida.
Una punzada de tristeza atravesó mi ser... Ví como aquel cuerpo antes hermoso y deseable... como aquella joven que antes reposaba plácidamente y llena de vida... yacía ahora como una cáscara vacía e inerte. Como aquel hipnotizante aroma, había abandonado a su inquilina, para dar paso al penetrante y familiar aroma de la muerte. Como su rostro, que antes expresaba felicidad y bienestar se había tornado una inexpresiva máscara de neutralidad.
Ese es el precio de mi amor... Solamente soy un oscuro amante en busca de aquello que me hace sentir vivo... De aquello que anhelo con todas mis fuerzas y que solo obtengo a cambio de muerte. De ese momento, en que nuestros cuerpos se vuelven uno solo, y en el que cada amante se convierte en lo más importante de mi etérea existencia.
Mis amores son efímeros, pues apenas duran minutos... Los escasos minutos que compartimos juntos se escapan entre mis dedos como la arena de una playa. Pero en esos minutos, el amor que siento me llena por completo, de manera que durante un instante encuentro sentido a mi perpetua eternidad.
Jamás hallaré respuesta... Aunque jamás dejaré de preguntarme...
Venia yo, de caminar errante, sin rumbo, solitaria y dolida, por una extraña mujer cruel a la que amaba. Desde el primer momento que la vi, cada una de mis terminaciones nerviosas cobro vida propia, desde que probe sus besos senti una punzada en mi corazon y ella se fue. Dejandome con el corazon sangrando y el alma muerta. Ella quiso ser mi amiga,mientras yo me cosia los labios para no gritar que la amaba,para no besarla,para no nombrarla, y simplemente...sonreir. ella lo era todo para mi, fue cruel, y yo..indefensa...la vi perderse en el mundo, para no volver aquí jamas, asique lo deje todo.Y me fui. Comence a andar, sin alma, sin vida, queriendo morir quizas, con la piel blanca y fria como la caliza. La voz tan fragil como una urna de cristal al quebrarse, temblaba. Lo deseaba todo de aquella mujer, no podia soportarlo mas. Segui caminando, con un largo abrigo negro,unos cuantos cortes sangrando, cada cual mas reciente que el anterior, mis atuendos, cruces y maquillaje gotico. Si, estaba completamente muerta en vida, y cada respiracion era un agonizante gemido mas que facilitaba mis pasos, mientras yo me perdia mas y mas en la sombra.
PARTE 2. Despues de mucho caminar, cada vez mas debil, y con mas lagrimas bañando mis heridas, probando mi sangre para saciarme de aquella mujer, aunque yo deseaba la de ella...llegue a una carretera que de pronto se ilumino con unos focos que me deslumbraron e iluminaron mi cuerpo tembloroso, quizas de amor. Los ocupantes al verme con tal aspecto pensaron que yo era un espectro, perdieron el control y calleron colina abajo al borde de la carretera El coche volco mientras bajaba por aquel bosque nocturno, en el que la luz de la luna era la protagonista. No sabia si sentirme preocupada por ellos o insultada por pensar que una vampira como yo era un estupido espectro. ¡Ojala ellos se vieran en mi estado al borde de la locura como yo me veo ahora! pense. Tambien me gustaria estar dentro de ese coche para abandonarlo todo. Pues sabia que nunca la tendria en mis brazosm ni su cuerpo junto al mio,ni podria hacerla extremecer de placer..ni recorrer su desnudo cuerpo...Puede de todo esto sea demasiado exagerado..pero ojala pudiese controlarme y sonreir almenos un segundo.... Las rodillas me flojearon y cai al suelo. De repente antes de darme cuenta estaba junto al coche. La verdad mis pensamientos me habian distraido y no me habia dado cuenta de que me fui acercando poco a poco al siniestro. Agarre mis pesados ropajes goticos y dentro del coche vi a una pareja joven, yo aun desde el suelo, que yacian abrazados ensangrentados. Fue una imagen bastante bella. Y esque lo bello no siempre nos alegra. Me arrodille ante la estampa, frente a ellos, impotente,deslumbrada,con la cabeza gacha, sintiendo como sus corazones daban sus ultimos soplos de vida...
PARTE 3 Unas nubes despejaron y un brillo cegador hizo que mirase hacia la derecha, habia un lago enorme. me acerque casi a rastras, esa mujer y mis quizas impuros deseos me mataban verdaderamente. Me vi reflejada en el rio y comprendi lo bella que era por fuera y lo mustia por dentro. se despejo aun mas y al fondo entre la niebla pude ver un castillo, un castillo en el agua, en las aguas negras, ¡era imposible! ¡era un castillo de fantasia! ¡sacado de pelicula! El castillo era negro, con finas torres acabadas en pico, pequeño, no muy monumental, pero increiblemente gotico. Arremangue mis pesados ropajes y entre en el lago, para llegar al castillo, fui despacio, sentia mas frio aun, yo sangraba todabia y mi temblor aumentaba cada vez que pensaba en ella entre mis brazos. llegue al castillo y abri la pierta con cuidado.Aquel lugar seria mi nueva casa? No..lo dudaba.
PARTE 4 entre y subi por unas escaleras muy medievales, dentro no habia nada. Segui subiendo y llegue a una gran puerta, un fragante olor mas que familiar me hizo voltear los ojos y soltar un grmido...si...olia a mi gran amada. olia fuertemente a su fragancia personal, supe que seria mi inconsciente asique mientras una helada lagrima caia por mi rostro y las rodillas volvieron a hacer de las suyas y volvi a caer. me levante y abri la puerta. una ventana aportaba una luz blanquecina y se apreciaba una figura en una cama, una oleada del mismo olor volvio a mi tan fuerte que perdi el equilibrio, me recupere, y cuidadosamente me acerque a la cama. no era nada fuera de lo normal, solo una ventana una cama una persona y yo. aquel ser dormia profundamente, yo senti envidia por ese pacido descanso inperturbable, yo deseaba esa tranquilidad que nunca tendria... me acerque aun mas y mi cara fue de shock total..de infarto.
PARTE 5 si..era ella...mi vida..mi princesa...mi muerte...alli descansaba, cai al suelo..ya era mi tercera o cuarta caida...esta vez no pude levantarme..llore y llore, temble, la vi alli, tan iluminada...placidamente durmiendo...sin mover nada de su precioso cuerpo, era lo mas bonito que vi en mi vida. me levante sudorosa del maldito suelo...loca..loca...¡loca! de amor. de deseo. acerque mi fria mano a su calida cara y solto un debil gemido que me dejo sin aliento. no podia soportarlo mas. o ahora o nunca. movi muy dulcemente su cuerpo como madre a su retoño para que mirase hacia arriba... retire las sabanas de algodon..asperas comparadas con su tacto y vi que vestia una camisa negra con unos vaqueros. Subi en la cama, temblando como jamas lo hice, puse sus piernas entre las mias y sin tocarla y muerta de deseo, respire su aroma unas cuantas veces y eso fue mi convincion final e irremediable para pecar.
PARTE 6. Comence a desabrocharla los botones de la camisa muy despacio con los dientes, pensando que era un sueño, sin moverla, sin ni siquera rozandola, saboreando cada boton. continue desabrochando infinitos botones hasta que abri su camisa. ella solto otro gemido en su sueño...convencida de que todo aquello provenia de su mente. desabroche suavemente el boton de su pantalon con los dientes y llene su cuerpo descubierto de mil besos, caricias, y lagrimas,mientras su aroma me eloquecia, arrastre hacia abajo sus pantalones dejandola en ropa interior. mientras yo temblaba lagrimaba y enloqueacia sintiendo taquicardias de vez en cuando. seguro que se hacia la dormida. con cuidado quite su sujetador y con los dientes la parte inferior de sus ropajes intimos, y alli estaba ella, desnuda, en descanso inperturbable, para mi. me quite mi ropa y me abalance sobre ellam casi desperto al sentir mi frio cuerpo junto al suyo...mezclandose con ella, y yo, loca de placer y deseo la llene de besos, acariciando cada milimetro de su piel, mientras saboreaba su nombre de flor. me aprendi su aroma, su pecho, su cintura, todo era vida. subi hasta su boca y la bese, comence a moverme suavemente haciendola inevitablemente mia, y dandola placer, nose si en contra o no de su voluntad...creo que ella ya estaba mas o menos despierta. volvi a besarla y el acto termino en una bocanada de su aroma, en un placer incalculable, entonces yo ya deseaba una cosa, si su amor no podia ser mio..queria su vida.
PARTE 7. asique desperto. comenzo a agitarse con fuerza asustada, la sujete y le dije que si no se acordaba de mi....que me habia matado...mientras ella quedaba quieta, inmovilizada, entre mis brazos, parecia encontrarse agusto en el fondo. entonces mis labios se posaron en su cuello y su aroma me produjo otro extremo de placer. agarre con cuidado su cuerpo. mi propio control ya no existia. agarre con cuidado su cuerpo y mis dientes aumentaron la presion asta que su sangre penetro en mi boca, mientras, mi amada se agitaba dolorida por mis dientes, quise parar, parar!! parar!!!!!!!!!! con todas mis fuerzas.....quise dejarla vivir.... pero no pude. litros de SU sangre en mi garganta....deseo, mucho amor, y enfado por su cruel abandono. Sus forcejeos eran mas debiles y cada latido era mas vida para mi hasta que se paro. si..la mate. por amor. ahora yo tenia su vida dentro de mi. i su cuerpo yacia....pero en un ultimo intento dijo..: te quiero. pero para ella era demasiado tarde. yo..sin poder reaccionar ante tal escena y tal blasfemia que acababa de escuchar... no podia dejarla ir sola... asique me corte mis venas, haciendo que nuestra sangre cayera en su boca,me tumbe encima de ella, aun desnudas, la abrace, le dije te amo, y en una ola de frio yo tambien mori desangrada, abrazadas, en el bosque de sombras, junto a ella......antes muerta que vivir errante recordando su tacto efimero. y solo entonces fui feliz.
8 meses amandote.siempre lo are i tu ni siquiera leeras esto...... siempre seras mi "flor".pase lo que pase. siempre seras mi vida.
Desperté cegado... o al menos eso me dio a entender la eterna oscuridad que se abría ante mis ojos... Un mar de negrura se extendía frente a mí y yo me sentía flotar en medio de la nada. Estaba casi convencido de que acababa de abrir los ojos... pero nada... ni un solo atisbo de color o de luz. Simplemente nada...
El silencio llenaba mis oídos de una forma ensordecedora, por lo que también pensé que estaba sordo. Formulé un primer pensamiento con la voz de mi mente: "Estoy ciego... y sordo". Traté de recordar si había sufrido algún accidente que me hubiese llevado a aquel estado... pero mis ideas chocaban entre si caprichosamente, impidiéndome vislumbrar nada anterior a mi estado actual.
Traté de moverme... pero apenas sentía nada de cintura para abajo. Esto me hizo pensar que además de ciego y sordo debía haber quedado tetrapléjico o en un estado más lastimoso aun si cabe. Traté de gritar y pedir socorro... pero mis labios permanecieron tan inmóviles como el resto de mis miembros.
Traté de analizar mi situación... me encontraba inmóvil, ciego, sordo y sin posibilidad de comunicarme. Posiblemente me hallaba postrado en una cama de hospital, totalmente insensible a los estímulos externos.
De repente... una nueva sensación empezó a recorrer mi cuerpo y a darme conciencia del mismo. Un hormigueo que se extendió por todo mi cuerpo, similar a la sensación que uno tiene cuando se le duerme un brazo... pero generalizada. Esto me hizo darme cuenta de que después de todo no había perdido toda la sensibilidad y que quizá no debía ponerme tan pronto en lo peor.
Todavía inmóvil, traté de volver a articular algún sonido... y en esta ocasión una especie de quejido salió de mis labios, convenciéndome de que ni me hallaba completamente mudo, y de que sin duda no estaba sordo, pues había oído mi gemido con toda claridad. Sin embargo, me sorprendió que el sonido que había articulado sonó sordo y amortiguado... como si lo hubiese pronunciado con las manos frente a la boca.
Intenté inspirar profundamente pero mis pulmones, todavía congestionados, solo me permitieron tomar una pequeña bocanada de aire caldeado y viciado que se filtró por mi nariz. Estaba totalmente entumecido, pero mis sentidos se iban desperezando poco a poco, permitiéndome empezar a percibir el entorno que me rodeaba. El lecho sobre el que me encontraba tendido era muy suave y percibí la calidez y suavidad de una pequeña almohada de terciopelo sobre la que reposaba mi cabeza. También caí en la cuenta de que estaba vestido y de que empezaba a tener calor.
Sin embargo seguía sin poder moverme, totalmente cegado, e incapaz de oír nada más que no fueran los sordos quejidos que mi garganta lograba emitir. Estaba convencido de que estaba ciego, ya que ahora estaba seguro de tener los ojos entreabiertos… sin embargo nada… negrura y oscuridad.
Poco a poco el hormigueo que sentía por todo mi cuerpo se fue haciendo imperceptible, dándome conciencia de mi cuerpo. Sentía cada una de mis extremidades, mi cuerpo tendido sobre aquella superficie firme y suave, mi cabeza reposando sobre la pequeña almohada,… Entonces, sentí un pequeño espasmo y una de mis manos se movió como agitada por una pequeña corriente eléctrica, y poco a poco empecé a mover los dedos. Esperaba oír de un momento a otro las exclamaciones de sorpresa de aquellos que se encontraban a mí alrededor, al ver mi repentina mejoría, pero nada… solo silencio. Aquello me inquietaba…
La movilidad volvía a mí… podía sentirlo… mi cuerpo recibía pequeñas sacudidas que lo despertaban. Lentamente empecé a mover los dedos de manos y pies, a mover pesadamente los brazos y las piernas, y a ladear un poco la cabeza. No conseguía moverme demasiado, solo un par de centímetros en cada movimiento. Moví las manos tratando de identificar mediante el tacto donde me encontraba, o si había alguien a mi alrededor…
Empecé percibiendo la superficie sobre la que me encontraba tendido… se trataba de una especie de colchón delgado y suave, cubierto con una tela que al tacto parecía seda. Seguí desplazando las manos, hacia los lados y encontré… ¿una pared? Una superficie a ambos lados de mí, firme y forrada con la misma tela que cubría mi lecho. Moví mis pies y el resultado fue el mismo, con el añadido de que descubrí que estaba calzado.
El pánico empezó a apoderarse de mi cuando empecé a levantar los brazos, intentando extenderlos hacia la terrible oscuridad que se hallaba ante mí y que confirmaría mis sospechas. Y no pude extenderlos mucho más, pues me encontré con una superficie dura, de tacto liso, que confirmó mis sospechas y despertó todo mi cuerpo en una terrible señal de emergencia…
El primer sonido más alto que un susurro que salió de mi garganta desde el momento en que desperté, fue mi grito de pánico y horror, chocando con la tapa y reverberando en las paredes del ataúd que me aprisionaba y que confirmaba el hecho de yo había sido enterrado vivo.
Supe inmediatamente cual iba a ser mi destino… Sabía que nadie me encontraría. Que nadie sabría jamás que yo desperté y me encontré sepultado todavía con vida. Que moriría en breve por la falta de aire, comida o agua, y en completa soledad. Que nadie vería mis arañazos en la tapa del ataúd ni descubriría los golpes de mis pies y mis puños por todo el interior de mi caja mortuoria hasta que me exhumasen para dejar mi nicho libre… Y en ese momento deseé no haber despertado jamás!
Amante
ResponderEliminarLa ví... Estaba dormida. Tumbada en su cama con el pelo suelto enmarcando su rostro angelical. Algo empezó a latir en mi... No sabía que era. De repente, sentí, un ataque de irrefrenable pasión hacia aquella desconocida que yacía en su lecho, soñando feliz, ajena a su entorno.
Me acerqué, silenciosamente, observándola dormir confortablemente, en paz... Sentí envidia... envidia de la placidez de su sueño, de un descanso que parecía eterno, algo que yo anhelaba con todas mis ansias y que parecía fuera de mi alcance.
La envidia desapareció pronto para dar paso al deseo. Deseé besar sus suaves labios rosados y relajados, acariciar su aterciopelada piel, sentir el calor de su cuerpo y de sus curvas apretarse contra el mio,... El latido se intensificó,...
Acerqué mi rostro al suyo hasta sentir su cálido aliento en mi cara, y inspiré... Percibí el aroma de su piel, y quedé repentinamente extasiado por la dulzura que emanaba de la joven. Aquella fragancia tan sublime se apoderó de mí, agitando mis sentidos y nublándome la vista. Me sentía como si acabara de descubrir cómo olía la más bella flor del Paraíso. Mi interior se inflamó con la fuerza del mismísimo infierno, ante la intensidad de aquel incomparable aroma.
Me deleité con su esencia, acercando mi nariz a su cabello, que se extendía como un abanico por la almohada.
Acerqué mi mano a su rostro, y acaricié aquella piel con la suavidad de una pluma. Mis labios rozaron los suyos livianamente y una descarga eléctrica recorrió mi cuerpo
de arriba a abajo. El latido se volvió insoportable...
Miré de nuevo el rostro de la joven, que sonreía convencida de que aquellas sensaciones formaban parte del hermoso sueño que embriagaba su mente.
Mis labios de mármol se depositaron suavemente sobre la tersa piel de su cuello, sintiendo el contraste de su tacto con la calidez que desprendía el cuerpo de ella. Un ligero estremecimiento recorrió su cuerpo...
Entonces mis dientes bajaron, y mis agudos caninos mancillaron la virginal piel de su cuello, abriéndose camino sin piedad. Ella se agitó, gimiendo levemente, paralizada y muda por mi mortal abrazo. Mi cuerpo reaccionó sujetándola con firmeza mientras mis colmillos penetraban la carne hasta que brotó la sangre.
Se derramó por la comisura de mis labios, llenándome la boca. Sentía aquel líquido caliente y ligeramente espeso deslizarse por mi garganta y una oleada de placer me invadió. Saboreé con fruición aquel exquisito caldo que manaba sin cesar de aquella improvisada fuente, cuyo único objetivo parecía ser satisfacerme.
Tragué... una y otra vez... sintiendo un golpe de placer cada vez que sentía aquel dulce sabor metálico acariciar mi lengua y llenar mi boca. El latido que sentía en mi interior aumentó de intensidad, sólo que ahora se había fundido con el latido del corazón de la joven. Aquel corazón que latía apresuradamente alarmado. Que era inconsciente de que con cada nuevo latido, facilitaba la salida de aquel rojizo oro líquido que yo recogía con avidez.
El ritmo fué decreciendo... Sentí como aquella vida se iba apagando mientras entraba en mí sin remedio. El latido se fué haciendo cada vez más tenue... mientras yo recogía las últimas emanaciones de vida que abandonaban su cuerpo.
Finalmente... se paró...
Todavía agitado, separé mis labios de su cuello y la miré. Ella me devolvió una mirada vacía que me atravesó,... una mirada que no miraba. Desencadené su cuerpo de la atadura de mis brazos y contemplé aquel cuerpo ahora sin vida.
Una punzada de tristeza atravesó mi ser... Ví como aquel cuerpo antes hermoso y deseable... como aquella joven que antes reposaba plácidamente y llena de vida... yacía ahora como una cáscara vacía e inerte. Como aquel hipnotizante aroma, había abandonado a su inquilina, para dar paso al penetrante y familiar aroma de la muerte. Como su rostro, que antes expresaba felicidad y bienestar se había tornado una inexpresiva máscara de neutralidad.
Ese es el precio de mi amor... Solamente soy un oscuro amante en busca de aquello que me hace sentir vivo... De aquello que anhelo con todas mis fuerzas y que solo obtengo a cambio de muerte. De ese momento, en que nuestros cuerpos se vuelven uno solo, y en el que cada amante se convierte en lo más importante de mi etérea existencia.
Mis amores son efímeros, pues apenas duran minutos... Los escasos minutos que compartimos juntos se escapan entre mis dedos como la arena de una playa. Pero en esos minutos, el amor que siento me llena por completo, de manera que durante un instante encuentro sentido a mi perpetua eternidad.
Jamás hallaré respuesta...
Aunque jamás dejaré de preguntarme...
¿Acaso solamente soy una bestia ávida de sangre
O quizás...
Solamente soy un amante sediento de amor?
Fdo: Vlad
OBSESIÓN
ResponderEliminarPARTE 1
Venia yo, de caminar errante, sin rumbo, solitaria y dolida, por una extraña mujer cruel a la que amaba. Desde el primer momento que la vi, cada una de mis terminaciones nerviosas cobro vida propia, desde que probe sus besos senti una punzada en mi corazon y ella se fue. Dejandome con el corazon sangrando y el alma muerta. Ella quiso ser mi amiga,mientras yo me cosia los labios para no gritar que la amaba,para no besarla,para no nombrarla, y simplemente...sonreir.
ella lo era todo para mi, fue cruel, y yo..indefensa...la vi perderse en el mundo, para no volver aquí jamas, asique lo deje todo.Y me fui. Comence a andar, sin alma, sin vida, queriendo morir quizas, con la piel blanca y fria como la caliza. La voz tan fragil como una urna de cristal al quebrarse, temblaba. Lo deseaba todo de aquella mujer, no podia soportarlo mas. Segui caminando, con un largo abrigo negro,unos cuantos cortes sangrando, cada cual mas reciente que el anterior, mis atuendos, cruces y maquillaje gotico.
Si, estaba completamente muerta en vida, y cada respiracion era un agonizante gemido mas que facilitaba mis pasos, mientras yo me perdia mas y mas en la sombra.
PARTE 2.
Despues de mucho caminar, cada vez mas debil, y con mas lagrimas bañando mis heridas, probando mi sangre para saciarme de aquella mujer, aunque yo deseaba la de ella...llegue a una carretera que de pronto se ilumino con unos focos que me deslumbraron e iluminaron mi cuerpo tembloroso, quizas de amor. Los ocupantes al verme con tal aspecto pensaron que yo era un espectro, perdieron el control y calleron colina abajo al borde de la carretera El coche volco mientras bajaba por aquel bosque nocturno, en el que la luz de la luna era la protagonista. No sabia si sentirme preocupada por ellos o insultada por pensar que una vampira como yo era un estupido espectro. ¡Ojala ellos se vieran en mi estado al borde de la locura como yo me veo ahora! pense. Tambien me gustaria estar dentro de ese coche para abandonarlo todo. Pues sabia que nunca la tendria en mis brazosm ni su cuerpo junto al mio,ni podria hacerla extremecer de placer..ni recorrer su desnudo cuerpo...Puede de todo esto sea demasiado exagerado..pero ojala pudiese controlarme y sonreir almenos un segundo....
Las rodillas me flojearon y cai al suelo.
De repente antes de darme cuenta estaba junto al coche. La verdad mis pensamientos me habian distraido y no me habia dado cuenta de que me fui acercando poco a poco al siniestro. Agarre mis pesados ropajes goticos y dentro del coche vi a una pareja joven, yo aun desde el suelo, que yacian abrazados ensangrentados. Fue una imagen bastante bella. Y esque lo bello no siempre nos alegra. Me arrodille ante la estampa, frente a ellos, impotente,deslumbrada,con la cabeza gacha, sintiendo como sus corazones daban sus ultimos soplos de vida...
PARTE 3
Unas nubes despejaron y un brillo cegador hizo que mirase hacia la derecha, habia un lago enorme. me acerque casi a rastras, esa mujer y mis quizas impuros deseos me mataban verdaderamente. Me vi reflejada en el rio y comprendi lo bella que era por fuera y lo mustia por dentro.
se despejo aun mas y al fondo entre la niebla pude ver un castillo, un castillo en el agua, en las aguas negras, ¡era imposible! ¡era un castillo de fantasia! ¡sacado de pelicula! El castillo era negro, con finas torres acabadas en pico, pequeño, no muy monumental, pero increiblemente gotico. Arremangue mis pesados ropajes y entre en el lago, para llegar al castillo, fui despacio, sentia mas frio aun, yo sangraba todabia y mi temblor aumentaba cada vez que pensaba en ella entre mis brazos. llegue al castillo y abri la pierta con cuidado.Aquel lugar seria mi nueva casa? No..lo dudaba.
PARTE 4
entre y subi por unas escaleras muy medievales, dentro no habia nada. Segui subiendo y llegue a una gran puerta, un fragante olor mas que familiar me hizo voltear los ojos y soltar un grmido...si...olia a mi gran amada. olia fuertemente a su fragancia personal, supe que seria mi inconsciente asique mientras una helada lagrima caia por mi rostro y las rodillas volvieron a hacer de las suyas y volvi a caer.
me levante y abri la puerta.
una ventana aportaba una luz blanquecina y se apreciaba una figura en una cama, una oleada del mismo olor volvio a mi tan fuerte que perdi el equilibrio, me recupere, y cuidadosamente me acerque a la cama. no era nada fuera de lo normal, solo una ventana una cama una persona y yo.
aquel ser dormia profundamente, yo senti envidia por ese pacido descanso inperturbable, yo deseaba esa tranquilidad que nunca tendria...
me acerque aun mas y mi cara fue de shock total..de infarto.
PARTE 5
si..era ella...mi vida..mi princesa...mi muerte...alli descansaba, cai al suelo..ya era mi tercera o cuarta caida...esta vez no pude levantarme..llore y llore, temble, la vi alli, tan iluminada...placidamente durmiendo...sin mover nada de su precioso cuerpo, era lo mas bonito que vi en mi vida. me levante sudorosa del maldito suelo...loca..loca...¡loca! de amor. de deseo. acerque mi fria mano a su calida cara y solto un debil gemido que me dejo sin aliento. no podia soportarlo mas. o ahora o nunca.
movi muy dulcemente su cuerpo como madre a su retoño para que mirase hacia arriba... retire las sabanas de algodon..asperas comparadas con su tacto y vi que vestia una camisa negra con unos vaqueros. Subi en la cama, temblando como jamas lo hice, puse sus piernas entre las mias y sin tocarla y muerta de deseo, respire su aroma unas cuantas veces y eso fue mi convincion final e irremediable para pecar.
PARTE 6.
Comence a desabrocharla los botones de la camisa muy despacio con los dientes, pensando que era un sueño, sin moverla, sin ni siquera rozandola, saboreando cada boton.
continue desabrochando infinitos botones hasta que abri su camisa. ella solto otro gemido en su sueño...convencida de que todo aquello provenia de su mente.
desabroche suavemente el boton de su pantalon con los dientes y llene su cuerpo descubierto de mil besos, caricias, y lagrimas,mientras su aroma me eloquecia, arrastre hacia abajo sus pantalones dejandola en ropa interior. mientras yo temblaba lagrimaba y enloqueacia sintiendo taquicardias de vez en cuando. seguro que se hacia la dormida.
con cuidado quite su sujetador y con los dientes la parte inferior de sus ropajes intimos, y alli estaba ella, desnuda, en descanso inperturbable, para mi.
me quite mi ropa y me abalance sobre ellam casi desperto al sentir mi frio cuerpo junto al suyo...mezclandose con ella, y yo, loca de placer y deseo la llene de besos, acariciando cada milimetro de su piel, mientras saboreaba su nombre de flor. me aprendi su aroma, su pecho, su cintura, todo era vida.
subi hasta su boca y la bese, comence a moverme suavemente haciendola inevitablemente mia, y dandola placer, nose si en contra o no de su voluntad...creo que ella ya estaba mas o menos despierta. volvi a besarla y el acto termino en una bocanada de su aroma, en un placer incalculable, entonces yo ya deseaba una cosa, si su amor no podia ser mio..queria su vida.
PARTE 7.
asique desperto. comenzo a agitarse con fuerza asustada, la sujete y le dije que si no se acordaba de mi....que me habia matado...mientras ella quedaba quieta, inmovilizada, entre mis brazos, parecia encontrarse agusto en el fondo. entonces mis labios se posaron en su cuello y su aroma me produjo otro extremo de placer. agarre con cuidado su cuerpo. mi propio control ya no existia. agarre con cuidado su cuerpo y mis dientes aumentaron la presion asta que su sangre penetro en mi boca, mientras, mi amada se agitaba dolorida por mis dientes, quise parar, parar!! parar!!!!!!!!!! con todas mis fuerzas.....quise dejarla vivir.... pero no pude. litros de SU sangre en mi garganta....deseo, mucho amor, y enfado por su cruel abandono. Sus forcejeos eran mas debiles y cada latido era mas vida para mi hasta que se paro. si..la mate. por amor. ahora yo tenia su vida dentro de mi. i su cuerpo yacia....pero en un ultimo intento dijo..: te quiero.
pero para ella era demasiado tarde.
yo..sin poder reaccionar ante tal escena y tal blasfemia que acababa de escuchar... no podia dejarla ir sola... asique me corte mis venas, haciendo que nuestra sangre cayera en su boca,me tumbe encima de ella, aun desnudas, la abrace, le dije te amo, y en una ola de frio yo tambien mori desangrada, abrazadas, en el bosque de sombras, junto a ella......antes muerta que vivir errante recordando su tacto efimero. y solo entonces fui feliz.
8 meses amandote.siempre lo are i tu ni siquiera leeras esto...... siempre seras mi "flor".pase lo que pase. siempre seras mi vida.
DESPERTAR
ResponderEliminarDesperté cegado... o al menos eso me dio a entender la eterna oscuridad que se abría ante mis ojos... Un mar de negrura se extendía frente a mí y yo me sentía flotar en medio de la nada. Estaba casi convencido de que acababa de abrir los ojos... pero nada... ni un solo atisbo de color o de luz. Simplemente nada...
El silencio llenaba mis oídos de una forma ensordecedora, por lo que también pensé que estaba sordo. Formulé un primer pensamiento con la voz de mi mente: "Estoy ciego... y sordo". Traté de recordar si había sufrido algún accidente que me hubiese llevado a aquel estado... pero mis ideas chocaban entre si caprichosamente, impidiéndome vislumbrar nada anterior a mi estado actual.
Traté de moverme... pero apenas sentía nada de cintura para abajo. Esto me hizo pensar que además de ciego y sordo debía haber quedado tetrapléjico o en un estado más lastimoso aun si cabe. Traté de gritar y pedir socorro... pero mis labios permanecieron tan inmóviles como el resto de mis miembros.
Traté de analizar mi situación... me encontraba inmóvil, ciego, sordo y sin posibilidad de comunicarme. Posiblemente me hallaba postrado en una cama de hospital, totalmente insensible a los estímulos externos.
De repente... una nueva sensación empezó a recorrer mi cuerpo y a darme conciencia del mismo. Un hormigueo que se extendió por todo mi cuerpo, similar a la sensación que uno tiene cuando se le duerme un brazo... pero generalizada. Esto me hizo darme cuenta de que después de todo no había perdido toda la sensibilidad y que quizá no debía ponerme tan pronto en lo peor.
Todavía inmóvil, traté de volver a articular algún sonido... y en esta ocasión una especie de quejido salió de mis labios, convenciéndome de que ni me hallaba completamente mudo, y de que sin duda no estaba sordo, pues había oído mi gemido con toda claridad. Sin embargo, me sorprendió que el sonido que había articulado sonó sordo y amortiguado... como si lo hubiese pronunciado con las manos frente a la boca.
Intenté inspirar profundamente pero mis pulmones, todavía congestionados, solo me permitieron tomar una pequeña bocanada de aire caldeado y viciado que se filtró por mi nariz. Estaba totalmente entumecido, pero mis sentidos se iban desperezando poco a poco, permitiéndome empezar a percibir el entorno que me rodeaba. El lecho sobre el que me encontraba tendido era muy suave y percibí la calidez y suavidad de una pequeña almohada de terciopelo sobre la que reposaba mi cabeza. También caí en la cuenta de que estaba vestido y de que empezaba a tener calor.
Sin embargo seguía sin poder moverme, totalmente cegado, e incapaz de oír nada más que no fueran los sordos quejidos que mi garganta lograba emitir. Estaba convencido de que estaba ciego, ya que ahora estaba seguro de tener los ojos entreabiertos… sin embargo nada… negrura y oscuridad.
Poco a poco el hormigueo que sentía por todo mi cuerpo se fue haciendo imperceptible, dándome conciencia de mi cuerpo. Sentía cada una de mis extremidades, mi cuerpo tendido sobre aquella superficie firme y suave, mi cabeza reposando sobre la pequeña almohada,… Entonces, sentí un pequeño espasmo y una de mis manos se movió como agitada por una pequeña corriente eléctrica, y poco a poco empecé a mover los dedos. Esperaba oír de un momento a otro las exclamaciones de sorpresa de aquellos que se encontraban a mí alrededor, al ver mi repentina mejoría, pero nada… solo silencio. Aquello me inquietaba…
La movilidad volvía a mí… podía sentirlo… mi cuerpo recibía pequeñas sacudidas que lo despertaban. Lentamente empecé a mover los dedos de manos y pies, a mover pesadamente los brazos y las piernas, y a ladear un poco la cabeza. No conseguía moverme demasiado, solo un par de centímetros en cada movimiento. Moví las manos tratando de identificar mediante el tacto donde me encontraba, o si había alguien a mi alrededor…
Empecé percibiendo la superficie sobre la que me encontraba tendido… se trataba de una especie de colchón delgado y suave, cubierto con una tela que al tacto parecía seda. Seguí desplazando las manos, hacia los lados y encontré… ¿una pared? Una superficie a ambos lados de mí, firme y forrada con la misma tela que cubría mi lecho. Moví mis pies y el resultado fue el mismo, con el añadido de que descubrí que estaba calzado.
El pánico empezó a apoderarse de mi cuando empecé a levantar los brazos, intentando extenderlos hacia la terrible oscuridad que se hallaba ante mí y que confirmaría mis sospechas. Y no pude extenderlos mucho más, pues me encontré con una superficie dura, de tacto liso, que confirmó mis sospechas y despertó todo mi cuerpo en una terrible señal de emergencia…
El primer sonido más alto que un susurro que salió de mi garganta desde el momento en que desperté, fue mi grito de pánico y horror, chocando con la tapa y reverberando en las paredes del ataúd que me aprisionaba y que confirmaba el hecho de yo había sido enterrado vivo.
Supe inmediatamente cual iba a ser mi destino… Sabía que nadie me encontraría. Que nadie sabría jamás que yo desperté y me encontré sepultado todavía con vida. Que moriría en breve por la falta de aire, comida o agua, y en completa soledad. Que nadie vería mis arañazos en la tapa del ataúd ni descubriría los golpes de mis pies y mis puños por todo el interior de mi caja mortuoria hasta que me exhumasen para dejar mi nicho libre… Y en ese momento deseé no haber despertado jamás!
Fdo: Vlad Tepes